J.P. Morgan Chase evalúa ser patrocinador del Comité Olímpico

Este ingreso, sin duda, daría a la compañía estadounidense una gran visibilidad en su mercado local. Además, su llegada impulsaría significativamente al Comité Olímpico Internacional (COI) y a su presidenta, Kirsty Coventry, quien asumió el cargo el año pasado.

En su programa electoral, Coventry subrayó la necesidad de adaptarse al cambio en la manera en que el público consume contenido, moviéndose de la televisión tradicional a las plataformas digitales y a los servicios de streaming. Se comprometió a colaborar de cerca con quienes tienen los derechos de transmisión para asegurar que la marca olímpica mantenga su relevancia en un contexto mediático en constante evolución.

El programa de Socios Olímpicos

El programa conocido como TOP es el nivel más prestigioso de patrocinio dentro del Movimiento Olímpico. Desde su introducción en 1985, marcó el inicio de una nueva era en el marketing deportivo, atrayendo a grandes empresas multinacionales para asociarse con los cinco anillos olímpicos.

Sin embargo, en los últimos años, TOP ha enfrentado crecientes presiones tras la salida de varios patrocinadores. El año pasado, los ingresos se limitaron a u$s560 millones, la cifra más baja desde 2020, lo que reflejó un desafío notable. A fines de 2024, Akio Toyoda, presidente de Toyota, criticó abiertamente al COI, argumentando que la entidad se estaba politizando. Esta salida fue una de las más comentadas.

Otro gigante japonés, Panasonic, uno de los socios más antiguos con el COI desde 1987, también anunció su salida hace aproximadamente dieciocho meses, citando “consideraciones de gestión”. Bridgestone hizo lo mismo, informando su retirada el 1 de octubre de 2024.

A pesar de estas salidas, el COI mantiene una visión optimista sobre el futuro de TOP. Un funcionario aseguró que el programa se encuentra en buena forma, a pesar de la caída en los ingresos. La designación de “Socio Olímpico” representa un modelo único de financiación que establece alianzas comerciales a largo plazo que benefician a todo el Movimiento Olímpico.

La estructura financiera del COI depende de tres pilares clave: derechos de retransmisión, alianzas estratégicas y, esencialmente, acuerdos de patrocinio, con un enfoque especial en el programa TOP. Se estima que se generaron u$s3.000.000.000 durante el ciclo que abarcó los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022 y los Juegos Olímpicos de Verano de París 2024.

La llegada de J.P. Morgan

Si se concreta el acuerdo, J.P. Morgan se uniría a uns nombres importantes dentro del programa, como Coca-Cola, Visa y Airbnb. Estos acuerdos suelen alcanzar cifras de decenas de millones de dólares anuales. Por ejemplo, Airbnb firmó un acuerdo por u$s500.000.000 para patrocinar los Juegos Olímpicos hasta 2028.

Para J.P. Morgan, convertirse en un patrocinador de primera categoría de los Juegos Olímpicos representaría un paso importante en el ámbito deportivo. Actualmente, la compañía ya tiene acuerdos con el US Open de tenis, selecciones de fútbol de Inglaterra y la League One de voleibol.

En los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, se pudo ver cómo los patrocinadores conseguiían mayor visibilidad durante los eventos. Por ejemplo, Procter & Gamble tuvo una notable presencia en el patinaje artístico. Estas oportunidades de promoción, junto con la gran audiencia esperada para París 2024 y Milán-Cortina 2026, aumentan el atractivo de los Juegos Olímpicos para las empresas.

Claramente, J.P. Morgan ha visto suficiente potencial para considerar convertirse en socio TOP de cara a los Juegos de Verano de 2028, que se llevarán a cabo en su país. Desde febrero de 2024, la entidad también ha sido socio principal y patrocinador del estadio del Inter Miami CF, el club de Lionel Messi, ahora llamado Chase Stadium.

Recientemente, J.P. Morgan lanzó una nueva iniciativa para ayudar a los atletas a gestionar su dinero, y contará con la participación de íconos del deporte como Tom Brady y Alex Morgan. Este programa toma en cuenta la naturaleza incierta de una carrera deportiva, donde la mayoría de los atletas se retiran antes de los 35 años y menos del 2% de los deportistas de la NCAA logran convertirse en profesionales. Además, se estima que uno de cada seis jugadores de la NFL acaba en bancarrota a los 12 años de su retiro.

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